Director: Michel Gondry
Guionista: Charlie Kaufman, Michel Gondry, Pierre Bismuth
Intérpretes: Jim Carrey (Joel Barrish), Kate Winslet (Clementine Kruczynski), Tom Wilkinson (dr. Howard Mierzwiak)
Guionista: Charlie Kaufman, Michel Gondry, Pierre Bismuth
Intérpretes: Jim Carrey (Joel Barrish), Kate Winslet (Clementine Kruczynski), Tom Wilkinson (dr. Howard Mierzwiak)
El guionista Charlie Kaufman (responsable de historias tan extrañas e interesantes como ¿Quieres ser John Malkovich? o El ladrón de orquídeas, ambas dirigidas por Spike Jonze) ya ha demostrado en más de una ocasión que es un escritor inteligente e ingenioso, con talento para generar historias verdaderamente originales, capaces de encantar por su genial introspectiva psicológica y su particular humor negro.
De la intrincada y laberíntica cabeza de Kaufman nació la idea del filme Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, dirigida por el francés Michel Gondry (responsable de varios videoclips de Chemichal Brothers). Esta película combina los aspectos clásicos de la comedia romántica con la ciencia ficción surrealista, el drama y la introspección psicológica. Y además profundizando un tema que ya había sido planteado por Memento, de Christopher Nolan: ¿puede un ser humano seguir viviendo sin sus recuerdos? ¿Qué somos sin ellos?
Eterno resplandor... centra su atención en una pareja: la excéntrica Clementine (Kate Winslet) y el parco Joel (Jim Carrey). Aunque han vivido maravillosos momentos juntos, como toda pareja viven también hirientes peleas. Pero luego de una discusión particularmente dolorosa, Clementine decide romper la relación para siempre y decide acudir a Lacuna Inc., una clínica que realiza tratamientos especiales para borrar de la memoria los recuerdos dolorosos, con lo cual "se puede empezar desde cero". Cuando Joel se entera de esto, destruido, acude a la misma clínica a solicitar que realicen el mismo tratamiento con él. Pero mientras está en pleno proceso, inconsciente y atrapado en sus memorias, se da cuenta de todo lo que está perdiendo e intenta salvar sus recuerdos con Clementine, escapando (oníricamente) de las máquinas que le fríen puntos selectos del cerebro.
De ahí, la historia se convierte en una especie de película de persecución surrealista, en la que el personaje entremezcla recuerdos y situaciones, y comprende con desesperada impotencia lo importante que son sus recuerdos, sin importar lo dolorosos que sean. La narración es de un estilo admirable: fragmentada, llena de saltos temporales y muchas vueltas de tuerca que refuerzan el talento de Gondry y de Kaufman, quien no sólo escribió el guión, sino también el storyboard. Las actuaciones son de primer nivel, como corresponde a un elenco como ese (Tom Wilkinson, Kirsten Dunst. Mark Ruffalo y Elijah Wood), con lo cual se configura una de esas películas que se hacen grandes por lo originales e ingeniosas, y si se quiere usar el adjetivo, bizarras.
De la intrincada y laberíntica cabeza de Kaufman nació la idea del filme Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, dirigida por el francés Michel Gondry (responsable de varios videoclips de Chemichal Brothers). Esta película combina los aspectos clásicos de la comedia romántica con la ciencia ficción surrealista, el drama y la introspección psicológica. Y además profundizando un tema que ya había sido planteado por Memento, de Christopher Nolan: ¿puede un ser humano seguir viviendo sin sus recuerdos? ¿Qué somos sin ellos?
Eterno resplandor... centra su atención en una pareja: la excéntrica Clementine (Kate Winslet) y el parco Joel (Jim Carrey). Aunque han vivido maravillosos momentos juntos, como toda pareja viven también hirientes peleas. Pero luego de una discusión particularmente dolorosa, Clementine decide romper la relación para siempre y decide acudir a Lacuna Inc., una clínica que realiza tratamientos especiales para borrar de la memoria los recuerdos dolorosos, con lo cual "se puede empezar desde cero". Cuando Joel se entera de esto, destruido, acude a la misma clínica a solicitar que realicen el mismo tratamiento con él. Pero mientras está en pleno proceso, inconsciente y atrapado en sus memorias, se da cuenta de todo lo que está perdiendo e intenta salvar sus recuerdos con Clementine, escapando (oníricamente) de las máquinas que le fríen puntos selectos del cerebro.
De ahí, la historia se convierte en una especie de película de persecución surrealista, en la que el personaje entremezcla recuerdos y situaciones, y comprende con desesperada impotencia lo importante que son sus recuerdos, sin importar lo dolorosos que sean. La narración es de un estilo admirable: fragmentada, llena de saltos temporales y muchas vueltas de tuerca que refuerzan el talento de Gondry y de Kaufman, quien no sólo escribió el guión, sino también el storyboard. Las actuaciones son de primer nivel, como corresponde a un elenco como ese (Tom Wilkinson, Kirsten Dunst. Mark Ruffalo y Elijah Wood), con lo cual se configura una de esas películas que se hacen grandes por lo originales e ingeniosas, y si se quiere usar el adjetivo, bizarras.

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