Directores: Ethan y Joel Coen
Guionistas: Ethan y Joel Coen, basado en el guión original de William Rose
Intérpretes: Tom Hanks (prof. G.H. Dorr), Irma P. Hall (Marva Munson), J.K. Simmons (Garth Pancake)
Guionistas: Ethan y Joel Coen, basado en el guión original de William Rose
Intérpretes: Tom Hanks (prof. G.H. Dorr), Irma P. Hall (Marva Munson), J.K. Simmons (Garth Pancake)
El quinteto de la muerte es una película menor dentro de la potente filmografía de los hermanos Coen, quienes han dejado boquiabiertos a los cinéfilos con obras tan inclasificables como Fargo, El gran Lebowski o El hombre que nunca estuvo. El quinteto de la muerte (un remake de una película de los años '50, The Ladykillers) se desvía ligeramente de la línea de los Coen: en vez de una comedia ácida con tintes trágicos, lo que tenemos es una comedia más "políticamente correcta", más cercana a Hollywood de lo que habitualmente están estos autores.
En la película se nos presenta la historia de un grupo de excéntricos criminales liderados por un doctor en filosofía (Tom Hanks luciendo sus capacidades histriónicas) que busca vaciar la bóveda del casino de un pueblo olvidado en Mississipi. Para ello, el profesor Dorr (Hanks) se consigue una habitación en la casa de una adorable viuda de color (negro) y con ayuda de su grupo de maleantes, que se hace pasar por una banda de música renacentista, empiezan a excavar un túnel que unirá la casa con la bóveda del casino. Hasta allí, todo parece ir bien. El problema es que la Ley de Murphy empieza a jugar en contra de nuestros protagonistas, quienes se verán envueltos en más de un lío causado por la estupidez, la codicia, el apuro, o simplemente la acción divina.
El juego de los personajes y las situaciones está bien llevado, y le permite a los Coen desplegar su arsenal de sarcasmos y humor negro. Nada más entretenido que burlarse de la aburridísima vida de un bucólico pueblo gringo. Sin embargo, el humor de la película se va más por el chiste fácil (y a veces evidente), lo que resta mérito a cineastas ya consagrados como los Coen. No significa que El quinteto de la muerte esté mal lograda. Por el contrario, alcanza momentos notables y consigue sacarnos carcajadas, algo que no consiguen las comedias norteamericanas del montón. Pero no le llega a los talones a otras obras de los Coen, como El gran Lebowski.
El quinteto de la muerte es, en suma una comedia de situaciones bien lograda, con buenas actuaciones y una ironía bien dosificada para evitar discusiones con la producción (no hay que olvidar que esta película fue financiada por Buena Vista, filial de la Disney). En suma, una obra que enganchará más a los que nunca hayan oído hablar de los Coen que a sus seguidores.

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