martes, 5 de junio de 2007

En carne viva (In the Cut)

Título original: In the Cut (Australia, Reino Unido, Estados Unidos; 2003)
Directora: Jane Campion
Guionista: Jane Campion, basado en la novela de Susanna Moore
Intérpretes: Meg Ryan (Frannie), Jennifer Jason Leigh (Pauline), Mark Ruffalo (Malloy)

El 2004 se estrenó una película que dio mucho que hablar, ya que mostró un giro inesperado en la carrera de Meg Ryan: saltó de las comedias románticas (su género por excelencia), a un thriller erótico que la muestra desnuda (por primera vez en la pantalla grande) y, a mi gusto, en el papel más complejo y el mejor interpretado de su vida.

En carne viva nos presenta a Frannie (una Ryan irreconocible), una profesora de literatura que habita un peligroso barrio de Nueva York. Su vida la pasa entre su fascinación por la poesía y sus fantasías sexuales reprimidas, y sus aventuras ocasionales con personajes cada vez más sórdidos. Su última “conquista” es un detective que está investigando un cruel asesinato en su barrio: una mujer que fue degollada y descuartizada, y cuya cabeza apareció en el jardín del edificio de Frannie. A medida que la relación entre Frannie y el detective Malloy (Mark Ruffalo) se profundiza, ella empieza a sospechar que él está implicado en los asesinatos. Lejos de producirle un rechazo, eso no hace más que aumentar su pasión por el personaje, un hombre inculto y mal hablado que no responde para nada al estereotipo de protagonistas masculinos para este tipo de historias. Destacables son los personajes secundarios como la media hermana de Frannie, Pauline (interpretada por una siempre impecable Jennifer Jason Leigh) y el compañero de Malloy, el detective Rodríguez (Nick Damici).

Resulta triste que se haya hablado más de este filme porque es el primero que muestra a Meg Ryan desnuda frente a las cámaras, y no se haya resaltado su impecable dirección, sus actuaciones y un guión absolutamente poco convencional. Uno de los mayores méritos que tiene En carne viva es que arroja una mirada fresca sobre un tipo de historia que podría ser de lo más convencional. Es la mirada que sólo una directora podría darle: mujeres que tienen muchas virtudes pero son incapaces de sentirse seguras de sí mismas, tan desesperadas por amar que se involucran en relaciones enfermizas (hombres casados, tipos con tendencias psicopáticas, detectives oscuros, alumnos…); hombres muy machos sin ser machistas, muy seguros de sí mismos sin tener ninguna virtud que ostentar, que se involucran con mujeres sólo para satisfacer sus fantasías. La directora neocelandesa Jane Campion (La lección de piano) se empeña por mostrar el lado más oscuro de un Nueva York tan adorado por Hollywood, y conseguir hacernos amar personajes demasiado desagradables porque llegan a reflejar nuestros defectos como individuos y seres humanos.

Desgraciadamente, la crítica y la taquilla norteamericana no acompañó esta producción demasiado independiente, una verdadera joya entre tanta producción en serie salida de la factoría.

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