Últimamente me he dedicado a ver películas de artes marciales de Hong Kong. Aún no he visto muchas, apenas unas cuatro. Pero con apenas dos de ellas ya había captado los clichés del género y comprendí finalmente la razón por la cual son adictivas. Creo que el todo puede resumirse con la muy poco conocida pero genial Savior of the Soul (Gau yat: San diu hap lui en cantonés), dirigida por David Lai y el maestro Corey Yuen, protagonizada por el actor y cantante Andy Lau y escrita por -afírmense al asiento- Wong Kar Wai. Sip, el maestro del lloriqueo contenido.Echémosle la culpa a mi reciente adquisición de un juego de rol de artes marciales basado en las películas de acción hongkonesas. Lo cierto es que me he dedicado a "conseguirme" (léase como una bonita forma de decir "bajar ilegalmente") películas de kung fu. Desde Jackie Chan hasta Jet Li, pasando por Corey Yuen y muchos otros. Y de pronto llegué a ver la ya mencionada Savior of the Soul.
No les voy a dar mucho la lata con el argumento: Ching, un asesino a sueldo (Andy Lau), está enamorado de su compañera May (Anita Mui), pero es incapaz de decírselo (¿no les suena a Con ánimo de amar?). A causa de una venganza, un amigo de ambos es asesinado por un tipo-seco-maestro-kung-fu-con-poderes-sobrenaturales y May, quien es la próxima víctima, decide desaparecer de escena para no arriesgar la vida de Ching, a quien ama en secreto. Por supuesto, él se queda obsesionado con ella y con Silver Fox (el asesino volador bacán) y se dedica a buscarlos para cobrar venganza y poder vivir finalmente en paz.
Hasta ahí nada nuevo bajo el sol. Lo interesante son los subargumentos, los personajes secundarios y, por supuesto, las escenas de pelea. Tenemos a nuestro protagonista, que pelea con una espada de acero flexible, a May, que lanza cuchillos perseguidores, a Silver Fox, que usa una poción que le permite robar las almas, muchos saltos acrobáticos y otros. Pero lo más memorable es quizás el personaje de Wai, la niña adolescente que se convierte en compañera de Ching y que se enamora de él. Muy a pesar de ella, porque Ching sólo tiene ojos para su desaparecida May. Pero la pequeña Wai es tan tierna y se empeña tanto en captar la atención de su galán, que uno no puede menos que enternecerse con ella.
La película consigue saltar sin sobresaltos de la comedia romántica al drama, de la película de acción a una historia de amor adolescente. Sus personajes, aunque arquetípicos y simples son tan sinceros y carismáticos que uno se enamora de ellos. E incluso el villano sobrenatural de turno llega a ser objeto de risa en la batalla final.
Parece insólito que con poco presupuesto, actores que en realidad son cantantes de pop cantonés y un argumento que ningún productor de Hollywood habría aprobado, se cree una película tan entretenida y a la vez tan extraña. Pero la verdad es que eso es más una constante entre las películas hongkonesas que una excepción. En ellas, los héroes siempre tienen un gancho melodramático que les da profundidad, son maestros del kung fu, son malos y pegan fuerte, pero todos, incluso los malosos, tienen su corazoncito roto y buscan venganza, con medios más o menos crueles.
Es difícil describir el porqué estas películas encantan. Pero hay algo, quizás en la sinceridad de los realizadores, quizás en la elegancia de las coreografías de pelea que hace el conjunto delicado y estéticamente admirable. O quizás sea la culpa del cantonés, que suena tan musical para nuestros tarrientos oídos occidentales.
Creo que, finalmente, se trata simplemente de que estos chinos-británicos demuestran que para hacer cine no se necesita estar engrupido con la idea de ser un "autor", sino que conocen bien los gustos de su público y tratan de satisfacerlo combinando todo lo que les agrada. A eso se le suma la creatividad y el ingenio que debe poner todo cineasta cuando no tiene presupuesto para contratar a la "Light & Magic".
Para concluir, si les tincó la película, la pueden bajar sin costo de un sitio maravilloso llamado ZinemaHK. El único problema es que los subtítulos están en inglés.
2 comentarios:
Don Jorge Román, al fin lo encontramos. Buen blog
A veces en el Mega o en La Red les da por pasar pelis de Jackie Chan... son muy choris, a mi me encantan =)
Tengo que ver esta... además con la escena que me mostraste quedé colgada... me la prestas, cierto? =P
Besote n_n
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